Administración Pública, Derecho Administrativo y Acto Administrativo

Por : Comunicación y Eventos

División de Negocios, Hospitalidad y Ciencias Sociales / Coordinación de Derecho / Mtro. Jesús Torres Cancino

 La administración es un proceso necesario para alcanzar los objetivos, a través del esfuerzo humano coordinado y eficaz, con la aplicación de adecuadas técnicas y aptitudes humanas. La administración pública aprovecha los principios y procedimientos de la administración para lograr sus fines de interés general, por medio de una acción desinteresada de todo tipo de propósito de lucro, mientras los individuos viven en un plano de igualdad jurídica.

De acuerdo al Diccionario de Derecho, la Administración Pública es el conjunto de los órganos mediante los cuales el Estado, las entidades de la Federación, los municipios y los organismos descentralizados atienden a la satisfacción de las necesidades generales que constituyen el objeto de los servicios públicos. [1] Dentro de los fines o de las necesidades a realizarse, debe prevalecer la producción de bienes y servicios más eficientes para la colectividad.

El organismo más importante del Poder Ejecutivo es la Administración Pública, regida por el Derecho Administrativo. Por lo que cabe decir, sólo hay Derecho Administrativo cuando está presente la Administración Pública o los particulares que actúan por la misma conforme a la ley.

El Derecho Administrativo es una rama del Derecho Público, cuyo particular objeto de estudio y de regulación es la administración pública y la relación de estas con los particulares. Asimismo, es la expresión o manifestación de la voluntad de la administración pública creadora de situaciones jurídicas individuales, para satisfacer necesidades colectivas. De igual manera al derecho administrativo se le define como “la rama del derecho público que tiene por objeto regular la actividad de la administración pública, encargada de satisfacer las necesidades esenciales de la colectividad”.[2]

El poder del Estado desenvuelve su actividad por medio de sus funciones, las cuales comprenden la función legislativa que tiene como acto a la ley, la función jurisdiccional a la sentencia y la función administrativa al acto administrativo.

La función administrativa trasciende en actos múltiples, pero los fines últimos de cualquiera de los tres poderes tienden al logro de objetivos muy concretos como el orden público, la justicia, la seguridad pública, respecto a la integridad física y la dignidad humana.

[1] De Pina, Rafael y Rafael de Pina Vara. Diccionario de Derecho. Ed. Porrúa, México, 27ª ed. 1999. P. 60.

[2] Cuayffet Chemor, Emilio. Derecho Administrativo, Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM, 1ª Ed. México 1983. P. 4

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