Beneficios en la mente al aprender a programar

Por : Comunicación y Eventos

División de Ingenierías/ Ingeniería En Sistemas y Tecnologías de la Información / Luis Daniel Hernández Guerrero / Noviembre 2019

Los programadores piensan de una manera completamente diferente a los demás, y no es que los programadores sean necesariamente más inteligentes, más lógicos o más racionales que todas las demás personas, sino que al igual que el arte puede moldear la mente de varias maneras, la programación de computadoras también afecta al cerebro y por lo tanto la forma de pensar.

Beneficios en la mente al aprender a programar

Imagen de Raman Oza en Pixabay

Actualmente, varios científicos han comenzado recientemente a estudiar los cerebros de los programadores y han llegado a algunas conclusiones interesantes, las cuales, a grandes rasgos se dividen en tres:

  • El tipo de codificación/lenguaje de programación.

Hoy en día existen muchos tipos de lenguajes de programación, sin embargo, al aprender a programar lo más probable es que se empiece con un lenguaje de alto nivel como lo es Java, C, C#, etc. Al contrario de los programadores con más de 20 años de experiencia, que probablemente comenzaron con FORTRAN, COBOL o BASIC.

 

Teniendo esto en cuenta se llega al pensamiento de que el diseño de un lenguaje de programación configura tu forma de pensar, o como Edsger Dijkstra, quien fue uno de los científicos informáticos más influyentes de la historia, mencionó en un momento que “las herramientas que utilizamos tienen una influencia profunda (y desviada) en nuestros hábitos de pensamiento y, por lo tanto, en nuestras habilidades de pensamiento”.

 

Visto desde la perspectiva de funcionalidad, todos los lenguajes de programación son igualmente capaces en cuanto a que son todos Turing-completos; pero en otro sentido, el dominio de un idioma puede llevar a la ruina de otro, un ejemplo de ello son los programadores de Java y los programadores de Python, con lenguajes que son dos “bestias” diferentes que se acercan a la codificación de dos maneras completamente diferentes.

 

  • El fortalecimiento del cerebro al programar.

La frase “el cerebro es como un músculo y necesitas ejercitarlo” es muy conocida, por ello en 1991 un metaestudio examinó los efectos de la programación en los resultados cognitivos; en este estudio se encontró que los estudiantes con experiencia en programación obtuvieron 16 puntos percentiles más altos en las pruebas de capacidad cognitiva que los estudiantes sin experiencia en esta rama.

 

Más adelante en el 2009 un estudio llegó a una conclusión similar, sugiriendo que “las personas que participan en actividades estimulantes para el cerebro (tales como programación, lectura, escritura, rompecabezas, juegos de mesa y de cartas, música, entre otras), pueden reducir su riesgo e incluso retrasar la aparición del Alzheimer y otros tipos de demencia comunes en personas de edad avanzada”.

 

Aunque ninguno de estos estudios muestra que las actividades intelectualmente atractivas lo hacen más inteligente o más capaz, sí indican que las tareas cognitivas de alta demanda, al menos, extienden su salud cerebral actual y previenen significativamente el deterioro neuronal.

 

  • En la programación no todo es lógica y matemáticas.

De acuerdo con un estudio realizado en el 2014, en el cual se usaron escaneos de resonancia magnética para observar la actividad cerebral mientras los programadores intentaron trabajar y comprender fragmentos de código, arrojó que cinco áreas distintas del cerebro están involucradas en la comprensión del código fuente:

BA 6: giro frontal medio (atención, lenguaje, memoria de trabajo)

BA 21: giro temporal medio (recuperación de la memoria semántica)

BA 40: lóbulo parietal inferior (memoria de trabajo)

BA 44: giro frontal inferior (memoria de trabajo)

BA 47: giro frontal inferior (lenguaje, memoria de trabajo)

 

Lo que significa que al trabajar a través del código fuente, los programadores principalmente usan partes del cerebro que normalmente están asociadas con el procesamiento del lenguaje, la memoria y la atención.

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