EL COMBATE A LA VIOLENCIA COMO ACCIÓN DEL GOBIERNO

Por : Comunicación y Eventos

División de Negocios, Hospitalidad y Ciencias Sociales / Coordinación de Criminología / PTC Criminología Mónica Oliva Guillén

En la época moderna, es decir desde finales del siglo XVIII, la función principal del Estado consiste en constituir la integración de un conjunto de instituciones que garanticen el respeto a libertad de elección y el privilegio, con el que deben contar todos los ciudadanos, de ejercer libremente sus derechos. Por lo tanto en apego a lo que establece la escuela contractualista, el Estado surge en las posimetrías del siglo XVIII y los albores del siglo XIX como el órgano institucional que protege las libertades de los ciudadanos que lo conforman.

En ese sentido el contrato social al que se hace referencia involucra la renuncia por parte de los ciudadanos a ejercer la violencia para defender su libertad y garantizar el ejercicio de sus derechos a favor del Estado, institución que ejerce a partir de dicha renuncia el monopolio de la violencia y la libertad de ejercer la acción necesaria en contra de aquellos actores sociales que pretenden alterar o afectar las relaciones sociales que son permitidas y que constituyen la base de la organización social en la cual, la convivencia, el orden, el respeto mutuo se erigen como la base de la sociedad.

Con lo anterior se explica, que el Estado es el encargado de mantener el orden social, y en México no es la excepción, es decir, el Gobierno es el responsable de proteger a todos los mexicanos, de mantener un estado de seguridad, el orden y el bienestar social

Así, al ser identificada la violencia como un problema de seguridad nacional, que atañe en los aspectos sociales, morales, económicos y políticos del país, la intervención del Estado para atender este problema implica una urgente atención, que de no realizarse con la inmediatez necesaria requerida en estos tiempos, la sociedad mexicana podría caer en un estado de ingobernabilidad, situación que no parece tan lejana como lo podemos ver en el día a día, con homicidios, feminicidios, infanticidios, ejecuciones, ajustes de cuentas, secuestros, linchamientos, y la lista puede seguir, pero preguntémonos ¿México puede continuar así?

 

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