Los simuladores en la educación

Por : Comunicación y Eventos

Cuerpo académico Ingeniería Aplicada / Mtro. Eduardo Berra Villaseñor, Mtra. Mónica Pérez Castañeda

Los conocimientos que los estudiantes en nuestros días tienen que asimilar son cada vez más complejos, por lo que se requieren de sistemas que permitan involucrar múltiples variables y que estas puedan ser comprendidas adecuadamente. El accionar de los estudiantes fuera del aula tiene que ser coherente a los métodos que el sistema permita experimentar. Por otra parte, el sistema deberá de tener la característica de reproducir la realidad para que el estudiante pueda ocuparlo en su aprendizaje, esto en ocasiones no es posible.

Sin embargo, el acelerado ritmo de la tecnología como la realidad aumentada, micro controladores cada vez más económicos, así como impresiones en 3d, permiten el surgimiento de alternativas que dan paso a un aprendizaje vivencial, tal es el caso de simuladores como herramientas de transmisión y reflexión de conocimientos (Fuchis Gámez & Ruiz-Velasco Sánchez, 2009).

Los simuladores no son una opción resiente o nueva, pero si conllevan varias ventajas, dentro de ellas podemos mencionar las siguientes:

  • Apoyan aprendizaje de tipo experimental y conjetural.
  • Permiten la ejercitación del aprendizaje.
  • Suministran un entorno de aprendizaje abierto basado en modelos reales.
  • Alto nivel de interactividad.
  • Tienen por objeto enseñar un determinado contenido.
  • El usuario trata de entender las características de los fenómenos, cómo controlarlos o qué hacer ante diferentes circunstancias.
  • Promueven situaciones excitantes o entretenidas que sirven de contexto al aprendizaje de un determinado tema.
  • El usuario es un ser activo, convirtiéndose en el constructor de su aprendizaje a partir de su propia experiencia.

Debido a lo anterior, en la Universidad del Valle de Puebla, dentro de las disciplinas que requieren estas herramientas, se encuentra  el  área clínica odontológica, ya que las prácticas que los estudiantes requieren involucran a personas y esto conlleva a una especial atención, por lo que se ha desarrollado un sistema que simula a un paciente, el sistema desarrollado permite la realización de prácticas con taladro y  tipodontos, podemos destacar que el simulador odontológico es una cabeza con facciones, piel, cabello así como movimientos de  cabeza con dos grados de libertad, cuenta con lengua retráctil, apertura y cierre de boca, ojos  animatrónicos y puede realizar gestos faciales. Se ha dotado de un comportamiento programado que incluya muestras de fatiga, asco, diversos ángulos de apertura de boca, dolor, miedo, movimiento de ojos y párpados.

Los mecanismos y algoritmos de control para los actuadores de los elementos del simulador animatrónico fueron desarrollados y diseñados en la Universidad del Valle de Puebla, de igual manera el sistema fue impreso en 3d mediante diseños propios elaborados por los investigadores del cuerpo académico de ingeniería aplicada.

De igual forma se incluyen funciones en el computador anfitrión para evaluar el desempeño del practicante, así como el envío y comunicación de los datos vía inalámbrica a dispositivos móviles y pc.

El sistema permite al estudiante experimentar de una forma más segura e incluso equivocarse, así como mejorar las técnicas odontológicas necesarias para su adecuada labor y desempeño profesional, garantizando un aprendizaje inmersivo donde el practicante es el principal actor en su aprendizaje.

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