Panorama político 2020

Por : Comunicación y Eventos

Mtro. Francisco Alfonso Bautista Lobato / Coordinación de Ciencia Política y Administración Pública

El año que comienza es un año lleno de retos para nuestro contexto nacional. Sin duda aún nos encontramos ante un escenario complejo derivado del cambio en la primera magistratura ocurrido en 2018.

La participación registrada en dichos comicios fue muy elevada, al punto en que 2 de cada 3 electores ejercieron su derecho político de sufragar. Sin duda, este aumento en la participación ciudadana dotó de legitimidad los resultados derivados de dicho ejercicio electoral. En este sentido, las expectativas que se vertieron sobre los nuevos actores preponderantes de la vida política nacional fueron elevadas, es decir, los electores se movilizaron en busca de un cambio, fenómeno estudiado en la literatura especializada y que da cuenta de los cambios políticos que se presentan en toda América Latina, porque el ciudadano busca precisamente un cambio; cambios que representan virajes en el espectro ideológico del quehacer político.

El brevísimo prolegómeno presentado en los párrafos anteriores busca contextualizar nuestro panorama para 2020, es decir, nos encontramos inmersos en un contexto distinto en materia política al de años anteriores, ya que las expectativas creadas por el cambio gubernamental son armas de doble filo en sentido positivo y negativo.

En sentido positivo, se puede vislumbrar un escenario en el que los niveles de aceptación y legitimidad del régimen actual influyan en el actuar de los protagonistas de la vida política nacional y busquen satisfacer las necesidades de todos los integrantes del conjunto social, sin distinciones derivadas de la condición socioeconómica, es decir, un estadio de democracia en el que los intereses de todos los grupos sean escuchados y satisfechos en la medida de lo posible, sin buscar fomentar un electorado cautivo.

En sentido negativo, la misma legitimidad que posee, puede hacer que eventualmente se vaya desvinculando de electores flotantes, indecisos y sectores de la sociedad que lleguen a ser afectados por medidas fiscales, económicas, y políticas que pretendan mejorar condiciones sociales de grupos desprotegidos.

El panorama político descrito brevemente debe comprometernos como sociedad para actuar en beneficio de nuestro país, más allá de distinciones ideológicas que no abonan a la construcción de una sociedad democrática. Cierto es que el escenario es desafiante, pero nunca debemos perder el horizonte, y necesitamos recordar que los cambios políticos en toda América Latina han ocurrido por una gran participación de la ciudadanía con ayuda o muy a  pesar de la clase política que se encuentre conduciendo las riendas sociales, sin importar el espectro ideológico con el que se identifiquen; los ciudadanos construimos y debemos seguir construyendo democracia.

Panorama político 2020

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