¿Realmente los autos eléctricos no contaminan?

Por : Comunicación y Eventos

Coordinación de Investigación / Mtra. Minerva Maricela Salinas González

 

El uso de automóviles eléctricos ha ido en constante aumento durante los últimos años. En 2018 el número de este tipo de vehículos en todo el mundo excedió los 5.1 millones, dos millones más que en el 2017 (International Energy Agency, 2019). China es el mercado más grande a nivel mundial, seguido de la Unión Europea y de Estados Unidos. En México, de acuerdo a datos proporcionados por el INEGI, del mes de diciembre de 2017 a diciembre de 2018 se muestra un aumento del 51% en las ventas de autos híbridos y eléctricos (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, A.C., 2018). Según estos datos, el número de vehículos eléctricos, EV, por sus siglas en inglés, en el año 2030 llegará a los 23 millones. Lo que significa un aumento del 350%.

El aumento significativo de los EV traerá consigo un aumento en el consumo y, por ende, de desperdicios, de las baterías que son empleadas como fuente y almacenamiento de energía en la mayoría de este tipo de automóviles. Existen varias opciones de baterías que se pueden instalar, tanto en automóviles híbridos como en EV, y que dependen de varios factores, entre los que podemos mencionar el tipo de componente, la cantidad de energía generada, su capacidad de autodescarga y el ciclo de vida. Entre los principales componentes de las baterías tenemos al plomo, níquel, hierro, zinc, vanadio, sodio y litio. De todos estos tipos de baterías las de ion-litio presentan algunas ventajas con respecto a sus competidoras como una mayor densidad energética, mayor eficiencia, menor efecto memoria y menor tamaño; sin embargo, una desventaja es su alto costo de producción, son frágiles y algunos tipos de litio podrían explotar por sobrecalentamiento. Se estima que la producción en masa bajará los costos de producción a unos US $160 por kilowatt-hora (García Garnica & Reyes Alvarez, 2015).

Las primeras baterías de ion-litio fueron inventadas por Lewis en 1912, pero fue hasta 1991 que la compañía japonesa Sony las empezó a comercializar. En la actualidad existen diferentes tipos de baterías hechas a base de litio pero la patentada por Sony, hecha a base de LiCoO2– C, es de las más comercializadas. Esta batería genera una potencia de 100-130 Wh/kg y de 500 a 1000 ciclos (Hamel Fonseca, 2010),  lo que la hace muy atractiva para el funcionamiento de EV ó híbridos enchufables. El cátodo y el ánodo de una batería están separados por un electrolito, que puede ser líquido o un polímero de litio, y que al paso del tiempo va aumentando su volumen por contaminación con óxido de litio lo que provoca que la batería pierda propiedades y se vaya agotando paulatinamente; por lo consiguiente, debe ser reemplazada

Los fabricantes argumentan que las baterías de ion litio son reciclables y que establecerán planes de manejo con terceros para realizar el tratamiento y reciclaje de las baterías desechadas (TESLA, 2018). Tesla está recurriendo a la construcción de una Gigafábrica en la que se recuperarán minerales como el litio y el cobalto que serán utilizados para la fabricación de nuevas baterías. Sin embargo, en algunos países, incluyendo el nuestro, aún no existe una legislación que controle este tipo de residuos, por lo que es de especial preocupación cuál será el destino final que se le dará a las baterías de ion-litio al término de su vida útil.

 

Referencias

Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, A.C. (2018). Boletín Híbridos y Eléctricos. México.

García Garnica, A., & Reyes Alvarez, J. (2015). Patentamiento, trayectoria y características de las baterias automotrices. Entreciencias: Diálogos en la Sociedad del Conocimiento, vol. 3, núm. 6, 44-56.

Hamel Fonseca, J. (2010). Celdas, pilas y baterías de ion litio, una alternativa para …??? Journal Boliviano de ciencias, 44-48.

International Energy Agency. (2019). Global EV outlook 2019, Scaling-up the transition to electric mobility. IEA Publications.

Ordoñez Peña, C. (2011). EEstudio de baterías para vehículos eléctricos. Madrid, España: Universidad Carlos III, Escuela Politécnica Superior.

TESLA. (2018). Impact Report. Texas, USA.

 

 

 

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