¿Un nuevo modelo de interacción académica?

Por : Comunicación y Eventos

Coordinación de Investigación / Dr. Helder Osorio Moranchel

La pandemia del COVID-19 ha trastocado muchos de los aspectos de nuestras vidas. Uno de esos aspectos tiene que ver con nuestro quehacer académico, tanto como estudiantes como docentes o personal de las universidades.

La Universidad del Valle de Puebla, desde hace 28 años, realiza un Foro de Investigación que, desde su inicio, como muchas de las actividades pre-pandemia, se llevaron a cabo de manera presencial.

Para la versión de este año, el evento debe de adaptarse a las nuevas condiciones sanitarias y tecnológicas. Un desafío adicional para este año es realizar el evento totalmente en línea.  Como en otras actividades que ya se han mudado a esa modalidad, se deben realizar ajustes y cambios a fin de obtener un intercambio fluido y fructífero de ideas e información entre los participantes. En cuanto a las clases, todo tuvimos una curva de aprendizaje, al principio con muchas dudas y algunos errores técnicos o de comunicación, los cuales se mejoraron y lo seguirán haciendo en el próximo semestre.

Una de las características de los eventos académicos es que se planean durante un tiempo considerable para que se desarrollen lo mejor posible. Por lo que este, bajo las características singulares de este año, conlleva un esfuerzo extra. Otra característica de los eventos académicos es el intercambio de información entre los ponentes y los asistentes, en diferentes sesiones, donde conversan, mayoritariamente sobre sus avances de investigación. No obstante, existe otro tipo de conversaciones que son informales; se habla de cosas diversas, pero se crean vínculos entre los participantes; son pláticas de corredor, pero importantes para la creación de redes académicas necesarias para la construcción de la confianza y el inicio de un proyecto futuro.

La creación de vínculos y confianza entre las personas no es un asunto resuelto, suficientemente, en este era de pandemia. Las relaciones sociales se mantienen, disminuyen o modifican entre las personas que ya habían establecido un vínculo antes del confinamiento. La creación y refuerzo de estos vínculos o construcción de la confianza no es del todo clara.

Esta misma disyuntiva está presente en muchos congresos, foros, seminarios por realizarse este año. Varios eventos han decidido postergar las fechas de realización, mientras que muchos otros han decidido mudar sus eventos a una modalidad virtual.

Varias personas encargadas de este tipo de eventos alrededor del mundo han buscado alternativas para llevar a cabo los encuentros. Uno de ellos se describe en la revista Nature (2020), donde se describe un intento de sustituir la interacción social mediante una sala de realidad virtual. No obstante, el costo de la preparación de la sala virtual y el equipamiento para acceder a esta no compensa la interacción entre los participantes. Si esta opción no es viable, ¿qué opciones se pueden explorar?

Siguiendo con el ejemplo expuesto en la revista Nature (2020), uno de los componentes presentes en estos eventos son las videoconferencias (Zoom); no obstante, se recurrió a una plataforma especializada en conferencias académicas (https://ichair.org/), con la finalidad de incrementar y acelerar la interacción entre los asistentes.

Esta plataforma permitió que los asistentes entraran a una plaza virtual donde pudieron saludarse, ver el programa, unirse a las sesiones en línea y saber quiénes se encontraban en línea. Ellos también pudieron dejar mensajes en una pizarra, responder a las sesiones y compartir presentaciones, literatura y otros materiales en un repositorio. Muchas de estas cosas, de hecho, se realizan en los foros presenciales.

Otras actividades que se implementaron para fomentar la interacción y creación de vínculos fue un arreglo aleatorio para que los participantes pudieran dialogar en un espacio virtual. Estas pláticas también se guiaron por algún proyecto o libro para que los interesados pudieran intercambiar ideas e información. Asimismo, también se organizaron lugares o temáticas para las pláticas informales, lo cual es muchas veces necesaria para iniciar un primer acercamiento y encontrar afinidades.

Finalmente, una recomendación o moraleja de este ejemplo fue que no necesariamente se debe pensar en remplazar el contacto físico cara a cara de los eventos académicos antes de la pandemia; por el contrario, se asumió que se está iniciando un nuevo modelo de intercambio académico.

Referencia

Bidmon, C., Meath, C. y Bohnsack, R. “Organizing a virtual conference changed the way we think about academic exchange”. Nature, 24 junio. Disponible en: https://www.nature.com/articles/d41586-020-01896-3

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